La inversión pública mantiene un fuerte dinamismo, así lo muestran las cifras del último Boletín de Transparencia Fiscal del MEF, pues entre enero y agosto del 2008 la inversión del gobierno central aumentó en 34.4%, llegando a S/. 3,304 millones.
Fueron los gobiernos regionales quienes efectuaron las mayores inversiones, acumulando a agosto S/. 1,169 millones, monto 44.3% mayor al registrado en similar período del 2007.
Observando las inversiones por gobierno regional, las mayores variaciones en recursos invertidos corresponden a Apurímac (230%), Madre de Dios (196.7%) y Huánuco. Pero si hablamos de los más altos montos invertidos, superando los S/. 100 millones a agosto, están las regiones de Cusco y Lambayeque.
Básicamente, las inversiones son para desarrollo de infraestructura diversa, entre ellas, obras viales, obras de saneamiento, infraestructura de salud, entre otros.
Los recursos ordinarios fueron la principal fuente de financiamiento de la inversión del gobierno central, entre enero y agosto del año en curso, representando de esta manera alrededor del 59% del total de recursos destinados a la inversión pública.
Para los gobiernos regionales, las principales fuentes de financiamiento son, casi en proporciones similares, los recursos ordinarios y la fuente canon, sobrecanon, regalías, renta de aduanas y participaciones.
en pocas palabras
MEF: Mejora la gestión en regiones
El viceministro de Hacienda, José Arista, comentó que los gobiernos actuales están avanzando en la gestión de sus recursos, porque tienen una base institucional más sólida que sus predecesores.
Sin embargo, resaltó que aún hay regiones que necesitan ayuda, por ejemplo, la región de Cerro de Pasco ha tenido un bajo nivel de ejecución, a pesar de ser una zona muy pobre. "Hay que trabajar con ellos, son autoridades regionales y se debe respetar su posición, pero al habitante lo que le interesa es que le den servicios. Nosotros los apoyamos, pero en retribución queremos también su apoyo en el programa de finanzas públicas", dijo.
Aseguró que si bien no ha desaparecido por completo, el empleo de los recursos en obras sin razón está dejando de darse.
|